
El departamento de Cundinamarca conmemoró este jueves 213 años de su Declaración de Independencia, en un acto solemne realizado en la Plaza de la Paz, sede de la Gobernación, que contó con la participación de delegaciones de los 116 municipios y con un hecho sin precedentes: la Asamblea Departamental sesionó por primera vez fuera de su recinto oficial.
El gobernador Jorge Emilio Rey lideró la jornada conmemorativa, en la que resaltó el papel histórico de la región en la gesta emancipadora y llamó a las nuevas generaciones a mantener vivo ese legado a través del trabajo por el progreso del territorio.
“Nos encontramos en un escenario cargado de simbolismo, rindiendo tributo a quienes construyeron nuestra identidad y sentaron las bases para que hoy seamos la región más importante del país”, manifestó el mandatario ante los asistentes.
Un homenaje con historia propia
Al evento asistieron autoridades civiles, militares y de policía, diputados de la corporación departamental, integrantes de la Academia de Historia de Cundinamarca, funcionarios, contratistas y representantes de las distintas provincias.
La escenografía estuvo marcada por el despliegue de la bandera departamental sobre la fachada de la Gobernación, así como por la participación musical de la Banda Sinfónica de Cundinamarca —agrupación que este año cumple 30 años desde su creación por la exgobernadora Leonor Serrano— y de la banda marcial de la Fuerza Pública. Los honores a la bandera y la entonación de los himnos completaron el protocolo de la ceremonia.
En su discurso, el gobernador insistió en que la contribución de Cundinamarca a la historia nacional suele pasar inadvertida.
“En muchos episodios decisivos de la vida republicana, el aporte de nuestra región no ha recibido el reconocimiento que merece. Esta fecha debe servir para recordar nuestra historia, más allá de la agenda institucional”, afirmó.
La sal, motor de la Independencia
Rey recordó que la producción salinera de la región fue clave para financiar la causa libertadora, un capital que —según explicó— convirtió a la sal en un verdadero “oro blanco” para el proceso independentista. Dos siglos después, señaló, Cundinamarca conserva ese liderazgo, ahora reflejado en su desarrollo agropecuario, económico y ambiental.
Grandes apuestas en infraestructura
Durante su alocución, el gobernador presentó un balance de las obras que adelanta la administración departamental, entre ellas:
- Avance del 40 % en la construcción del Regiotram de Occidente.
- Puesta en marcha del Regiotram del Norte (Tren de Zipaquirá), con convenio de cofinanciación ya suscrito.
- Acompañamiento a la tercera línea del Metro Bogotá–Soacha.
- Impulso al Cable Aéreo para Soacha, con el convenio de cofinanciación radicado ante el Ministerio de Transporte.
- Desarrollo de las fases 2 y 3 de TransMilenio a Soacha, y estructuración de una cuarta fase.
- Licitación para la construcción del puente Tibanica, nuevo acceso entre Bogotá y Cundinamarca.
- Inversión sostenida en vías secundarias y en la atención de la malla rural mediante placa huella y maquinaria amarilla.
- Ampliación de la Autopista Norte y consolidación de la Troncal de Los Andes.
- Construcción de cinco nuevas infraestructuras hospitalarias y mejoramiento de más de 23 centros de salud.
- Ejecución del Plan Departamental de Aguas, con una inversión proyectada cercana a $1,9 billones hasta 2050, e implementación de los programas Agua a la Vereda y Alcantarillado al Campo.
- Cerca de 2.450 frentes de obra activos actualmente en el departamento.
“Cundinamarca se consolida hoy, más que nunca, como el departamento líder de Colombia”, sostuvo el gobernador al presentar este balance.
Ofrendas florales y sesión histórica de la Asamblea
La conmemoración incluyó una ofrenda floral ante el monumento a Antonio Nariño, en la que el gobernador estuvo acompañado por el presidente de la Asamblea, el secretario de Gobierno y Seguridad Ciudadana, y altos mandos de la Fuerza Pública. Posteriormente, junto con la gestora social Alexandra Pulido y diputadas de la corporación, rindió tributo a Policarpa Salavarrieta con una segunda ofrenda en la Plaza de la Paz. Ambos homenajes estuvieron acompañados de reseñas sobre el legado de estas dos figuras de la Independencia.
El momento más inédito de la jornada fue la sesión plenaria de la Asamblea Departamental celebrada al aire libre, con la participación de los diputados, el gobernador y los 14 miembros de la Academia de Historia de Cundinamarca.
El presidente de esa institución, Ernesto Campos García, subrayó el compromiso de la entidad con la preservación de la memoria regional: “Seguiremos defendiendo, como lo ha hecho el departamento por más de dos siglos, el nombre del primer departamento de Colombia”.
A su turno, el presidente de la Asamblea, Juan Gabriel Ayala, destacó la trascendencia de la fecha: “Celebramos 213 años de historia que han posicionado a Cundinamarca como uno de los departamentos con mayor liderazgo en la construcción del país”.
Un compromiso hacia el futuro
Al cierre de la jornada, el gobernador Rey reiteró que el mejor tributo a los próceres de la Independencia es continuar trabajando por el bienestar de los cundinamarqueses.
“El mayor legado que podemos dejar será nuestro esfuerzo diario para mejorar la calidad de vida de los 3,5 millones de habitantes de este departamento”, puntualizó el mandatario al finalizar su intervención.