Ante la disminución de los caudales y las afectaciones en los sistemas de abastecimiento, Empresas Públicas de Cundinamarca (EPC) puso en marcha acciones de atención inmediata en Pulí, Topaipí y Viotá para garantizar el acceso al agua potable a las comunidades afectadas por la variabilidad climática asociada al fenómeno de El Niño.

En estos tres municipios, ubicados en las provincias de Magdalena Centro, Rionegro y Tequendama, EPC ha destinado más de $85 millones en soluciones técnicas y logísticas que benefician a 16.197 habitantes, mediante el suministro de tuberías para mejorar las redes de conducción y la operación de carrotanques para atender directamente a la población.

En Pulí, se invirtieron $17,4 millones para el suministro y traslado de 300 metros de tubería, entre PVC de 1 ½ pulgadas y polietileno de 3 pulgadas. Estos materiales permiten recuperar las condiciones operativas de la red local y mejorar la conducción del recurso hídrico en beneficio de 1.197 habitantes.

En Topaipí, donde la reducción de las fuentes hídricas llevó a buscar una alternativa de abastecimiento, EPC realizará el 18 de septiembre la entrega de 1.200 metros lineales de tubería en polietileno de alta densidad (PEAD) de 2 pulgadas, destinados a las líneas de conducción del casco urbano y del centro poblado San Antonio de Aguilera. La inversión asciende a $41,3 millones y beneficiará a 1.500 habitantes.

Por su parte, Viotá recibió suministro de agua potable mediante carrotanques durante 21 días efectivos de operación, distribuidos entre el 6 de agosto y el 11 de septiembre, debido al descenso crítico de los caudales. 

La atención representó una inversión de $26,7 millones para beneficiar a 13.500 personas. Además, el vehículo permanecerá en la zona hasta concretar la entrega de un carrotanque en comodato al municipio, con el propósito de mejorar su capacidad de respuesta local.

Cerca de $100 millones para recuperar el acueducto de Guayabetal

De manera independiente a las emergencias relacionadas con el fenómeno de El Niño, EPC también atiende la situación presentada en Guayabetal, donde daños en infraestructura vial afectaron el paso elevado del casco urbano y posteriormente el puente del Ocal, generando afectaciones en el abastecimiento hacia Villa Ximena.

Para esta emergencia se proyecta una inversión cercana a $100 millones, que contempla el suministro de una unión dresser en hierro dúctil de 4 pulgadas para normalizar inicialmente el acueducto urbano, la prolongación de 30 metros de las líneas de conducción de 3 y 4 pulgadas y la operación de carrotanques, que se encuentra activa desde el 4 de septiembre para abastecer el tanque de Villa Ximena.