El fuego se concentra en una zona montañosa y nuestros esfuerzos están enfocados en evitar que siga propagándose.

Una de las principales preocupaciones era impedir que las llamas avanzaran hacia el antiguo relleno de basura, por lo que reforzamos la atención en ese punto.

Activamos el Sistema Departamental de Gestión del Riesgo y dispusimos cuatro ambulancias, dos de Mosquera y dos de Bojacá, para la atención del personal que trabaja en la emergencia. Cerca de 16 bomberos y miembros de los equipos de respuesta han requerido atención en salud durante las labores.

Las empresas Públicas de Cundinamarca dispusieron de un carrotanque para apoyar el abastecimiento de agua y, desde el Puesto de Mando Unificado instalado en Mosquera, coordinamos todas las labores. También pedimos al departamento de Policía Cundinamarca y mantener vigilancia permanente en estas zonas. A esta hora, el incendio se encuentra controlado en un 95 %.

Solo el miércoles se registraron 11 incendios forestales en 10 municipios de Cundinamarca, ocho de ellos nuevos. Al cierre de la jornada, dos permanecían activos, siete están controlados y dos fueron liquidados. De manera preliminar, estos incendios dejan cerca de 105 hectáreas afectadas en el departamento.