La capital fortalece su sistema de movilidad sostenible con vehículos ensamblados en Colombia y traídos desde China
Bogotá renueva su flota de transporte público. 711 nuevos buses eléctricos recorrerán las calles de la capital y prestarán servicio a residentes y turistas de la ciudad. La mayoría de estos vehículos son ensamblados en las plantas de Cota y Pereira, pero más de 120 fueron traídos desde China, y esta es su historia.
Un riguroso proceso de verificación técnica
TransMilenio entregó al concesionario y al fabricante los requisitos técnicos que debe cumplir cada bus. Posteriormente, personal técnico de la entidad viajó hasta China, a la planta donde se fabrican los vehículos, con el fin de revisar el proceso de producción. Desde entonces, el equipo hizo seguimiento cercano a todo el trabajo de ensamble y a las pruebas de funcionamiento a través de conexiones virtuales.

Un viaje de casi 14.000 kilómetros
Lo primero fue conseguir el buque para traer los primeros 21 buses. Una vez embarcados en el puerto de Shanghái, zarpó la nave que cruzó el océano Pacífico, pasando por las costas de Centroamérica hasta llegar al puerto más importante de Colombia: Buenaventura. El trayecto, de aproximadamente 14.000 kilómetros, tardó casi un mes, aunque el recorrido no terminó ahí.
Del puerto a la capital: los últimos kilómetros
Desde Buenaventura, los buses fueron trasladados en vehículos especiales conocidos como cama baja durante 339 kilómetros adicionales, hasta llegar finalmente a Bogotá, donde se integrarán al sistema de transporte público de la ciudad.
Bogotá, referente en movilidad eléctrica
Gracias a la gestión de TransMilenio y al trabajo coordinado entre las partes involucradas, Bogotá se consolida como ejemplo para Colombia y como referente internacional en la renovación de una flota totalmente eléctrica, amigable con el medio ambiente y más moderna, en beneficio de toda la ciudadanía.